El De Materia Medica de Dioscórides, escrito en el siglo I, describe unas seiscientas plantas y siguió siendo el texto de referencia en Europa y en el mundo árabe durante más de mil quinientos años. En los monasterios el saber pasó a los hortus conclusus, los jardines amurallados donde crecían juntas las hierbas de cocina, las de remedio y las de rito; Hildegarda de Bingen dejó en el siglo XII un catálogo que mezcla sin reparos botánica, medicina y símbolo.
Las plantas de este jardín están ordenadas en las mismas seis familias que la enciclopedia de las piedras — amor, protección, energía, sanación, espiritualidad, claridad — para que ambos archivos puedan leerse juntos. De cada una encontrarás el hábitat, es decir dónde crece de verdad, y los usos que la tradición le atribuye: sahumerios, saquitos, infusiones rituales, manojos colgados en la puerta.
Una advertencia importa más que las demás: aquí se habla de uso simbólico, no de fitoterapia. Muchas plantas de esta lista son tóxicas si se ingieren, algunas interfieren con los medicamentos y otras son peligrosas en el embarazo. No prepares infusiones ni remedios a partir de esta página, y para cualquier dolencia acude a un médico o a un farmacéutico.